The Cloverfield Paradox

Todos nos hemos llevado una sorpresa al encontrarnos con que durante la celebración de la Superbowl se emitiera el tráiler de la nueva entrega del universo Cloverfield, película que, en lugar de estrenarse en cines como era de esperar, podía visionarse en Netflix desde el momento de su anuncio.

La primera película de la saga fue producida por nada menos que J.J. Abrams en 2008, titulada Cloverfield y rebautizada en España como Monstruoso, nos encontrábamos con toda una oda al género Kaiju donde un monstruo tan terrorífico como su primo hermano Godzilla se dedicaba a destruír Nueva York, haciendo al espectador testigo del caos a través de una cinta de video grabada cámara en mano por los protagonistas.

Ocho años después nos llegó Calle Cloverfield 10, un thriller lleno de intriga y terror protagonizado por la siempre estupenda Mary Elizabeth Winstead y el mítico John Goodman, donde la paranoia y el misterio se daban la mano para mantenernos clavados en la butaca.

Ahora nos llega The Cloverfield Paradox, cuya historia nos sitúa en un futuro cercano en el que la tierra, debido a una gran crisis energética, lanza al cosmos la nave espacial Shepard para que realice unos experimentos que solucionen este problema a escala mundial.

TCP2

El film se centra en la tripulación del Shepard, formada por integrantes de diferentes partes del mundo entre los que destacan la comandante Hamilton, interpretada por Gugu Mbatha-Raw (Black Mirror: San Junipero), Schmidt, interpretado por Daniel Brühl(Capitán América: Civil War) y Mundy, al que encarna el carismático Chris O’ Dowd (The IT Crowd). Tras un accidente mientras llevan a cabo el experimento, la dimensión que ocupan los protagonistas parece solaparse a una dimensión paralela, provocando que una tripulante de la misma nave pero de otra realidad alternativa aparezca dentro del Shepard de manera fortuita. Sin embargo éste no será el único cambio en el tejido de la realidad y las situaciones extremas no pararán de dificultar la supervivencia en esta odisea espacial.

Debo decir que la entrega que nos ocupa está a un paso por debajo de sus dos antecesoras en cuanto a guión y realización, pero no se merece para nada la cantidad de palos que se está llevando por parte de la crítica especializada, brindándonos casi dos horas de ciencia ficción y suspense bastante correctos, por lo que te animo a hacer un buen bol de palomitas y sentarte a disfrutarla en tu salón, no sin antes taparte con una buena manta para protegerte del frío espacial, te hará mucha falta.